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jueves, 21 de julio de 2011

Paquita la del Barrio: ¿me estás oyendo, inútil?

Francisca Viveros Barradas, rubia peliteñida de contundente presencia, no es precisamente lo que un país quisiera exportar como representante de su cultura popular si lo que pretende es causar buena impresión fuera. Vamos, que Francisca Viveros Barradas, más conocida como Paquita la del Barrio, no es lo que se dice una "señora de la canción mexicana". Sin embargo, Paquita la del Barrio es toda una leyenda, dentro y también fuera de su propio país.
El bolero, la ranchera, la tambora y lo que se eche a la boca cobran cuerpo y ganan enteros de rabia cuando ella los hace suyos.
Hace más de quince años que Paquita abrió una cantina con su nombre en un barrio poco recomendable del Distrito Federal -la Colonia Guerrero- y allí en los días de actuación se siguen registrando llenos hasta la bandera y las listas de espera se aprietan de nombres y más nombres con ganas de oirla y verla. En el escenario Paquita se seca las lágrimas con las servilletas de papel en las que los clientes escriben sus pedidos mientras ella prorrompe en insultos y creativos improperios contra los hombres a los que reta con su  grito de guerra "¿me estás oyendo, inútil?"
Rata de dos patas es uno de sus más conseguidos vituperios a la masculinidad.Y una de sus mejores canciones. Si bucean en su biografía entenderán el por qué de tanta rabia y rencor...

Memoria de Portugal

La exquisita revista cultural Carmina que con tanto cuidado y primor editan mis buenos amigos de Alcalá de Guadaíra Lauro Gandul y Olga Duarte dedicó su número 3 a Portugal. Con tal motivo aparecieron dos poemas míos sobre nuestro país vecino. Corría el año 2007.
Portugal es un pais del que cada día me siento más cercano. Nací muy cerca de su frontera, entiendo más bien que mal su lengua y la leo sin apenas dificultades. Me gusta su música, su arquitectura y su gastronomía. Y sus gentes me parecen, con diferencia, más dulces y prudentes que las nuestras. Sin embargo, es ya un tópico afirmar que vivimos de espaldas a ellos. Incluso en regiones españolas que comparten fronteras con  las de ellos. Es así desde hace siglos y sin embargo creo que, si lo miramos bien,  la suma de las cosas que nos unen es  mucho más abultada que la que nos separa.
                  
                                                               MEMORIA DE PORTUGAL

     Pareciera como si el mundo todo
     se hubiera olvidado de Portugal
     y el país doliente ensayara el modo
     de redimir su apariencia espectral.
     Navío que encallara con la bruma
     varado entre un mar y un continente,
     hermanos de la lágrima y la espuma
     y el abrazo que siempre está pendiente.

     ¿Acaso duela más tanto abandono,
     tanta desgana de siglos contraída
     por ser vecina la indolencia vana?

     Te pienso Portugal y perfecciono
     la gloria de tu franca bienvenida
     cuando piso tu tierra lusitana.





La revista Carmina tiene su propio blog literario cuya dirección es: carmina.ekiry.com
 

La Postal del Verano

Para quienes el trabajo no está regulado por ningún convenio ni calendario laboral el verano es simplemente la estación de los calores. Esos meses en los que debes soportar el aire frío y viciado de las máquinas acondicionadoras si no quieres sufrir una lipotimia o algo peor mientras trabajas (en mi caso, en mi casa).
Pese a todo, siempre que puedo me escapo. Salir de la ciudad que habitas debería ser una costumbre promovida por las autoridades públicas de, al menos, los ministerios de Sanidad y Cultura. Yo la practico siempre que mis circunstancias me lo permiten. Y en verano me gusta elegir algún destino costero de playas tranquilas y despejadas en las que poder disfrutar del placer intenso del baño en el mar sin ser acosado por la presencia demasiado cercana de otros veraneantes. 
Tavira es el lugar al que he vuelto este verano. Allí las playas de Cacela Velha o Barril, por ejemplo, siguen siendo lugares razonablemente soportables incluso en los meses de julio y agosto. Los días de diario llegan a parecerse a paraísos naturales.
Mi perro, eso sí, suele venir conmigo. También a la playa. Algo, por cierto, que ya no te dejan hacer en España, donde los perros han pasado a ser considerados sospechosos de mala conducta simplemente por tener cuatro patas, en vez de dos, y correr así algo más deprisa que sus amos. Lo cierto es que siempre que puede, me quita el sitio (en esto también se ve que es buen amigo). Y mi silla me la encuentro ocupada cuando vuelvo del baño, lo que tengo que reconocer que me incomoda bastante.
Cualquier día me lo encuentro ojeando displicente el libro que acostumbro a traer conmigo y diciendo entre dientes: ¡tiene narices lo que este hombre lee en la playa!

viernes, 8 de julio de 2011

El Arte Contemporáneo: mísero escaparate de provocaciones

¿Por qué solemos tan a menudo perder pie ante el arte contemporáneo? ¿Por qué lo vemos como algo tan ajeno a nosotros y nos importa tan poco?
Parece como si para el artista que milita en la estricta contemporaneidad fuese prioritario ocultar a la posteridad los rasgos que caracterizan al hombre contemporáneo. De todo esto y de algunos detalles más se ocupa José Javier Esparza en su breve y ameno ensayo Los Ocho Pecados Capitales del Arte Contemporáneo.
Boca Blue, Ed Paschke
¿Sólo ocho? Desde luego, son todos los que están, aunque no estoy muy seguro de que estén todos los que son. En cualquier caso, y por resumir, aquí tienen los ocho pecados según Esparza:


1. El culto de la novedad.
2. La ininteligibilidad que se materializa en la desaparición del referente visible.
3. La laxitud del soporte.
4. Su naturaleza efímera.
5. La constante tentación de nihilismo.
6. La domesticación por el poder.
7. El naufragio de la subjetividad del artista.
8. Destierro del concepto y de la aspiración de belleza.

Bien es verdad que no todo el arte contemporáneo es así, pero Esparza habla de tendencias generales. Es muy interesante leer las penitencias que el autor impone a los artistas que aún están en disposición de querer volver a reconciliarse con el público, destinatario natural de su trabajo. Pero eso tendrán que descubrirlo por ustedes mismos...

jueves, 7 de julio de 2011

The beat goes on by Buddy Rich

Que conste que el tema lo compuso Sonny Bono. Sí, el que fuera marido y pareja musical de Cher y más tarde alcalde republicano de Palm Springs, California,  y destacado miembro de la Iglesia de la Cienciología. Entre otras extravagancias.
De hecho Sonny and Cher lo grabaron en 1967, pero la versión que de veras me gusta más es ésta, la de la Big Band de Buddy Rich, uno de los mejores baterías de jazz del siglo XX. En los años 40 del pasado siglo era el rey de su instrumento y grabó con gente como Charlie Parker, Art Tatum o Lester Young.
Por cierto, esta versión es del mismo año que la grabación original de Sonny and Cher, 1967, y, por tanto, quizá la primera de las muchísimas versiones que en el mundo ha tenido, la más lamentable, sin duda, la de Britney Spears.
La voz femenina que canta es la de la hija del gran Buddy, Cathy Rich que heredó de su padre, y a las pruebas me remito, un gran talento musical.

miércoles, 6 de julio de 2011

Odilon Redon, príncipe en una república de sombras

El siglo revolucionario por excelencia es el siglo XIX. El XX fue su lógico prolongamiento; y su exaltación trágica.
Odilon Redon creció artística y espiritualmente rodeado de incertidumbres y esperanzas que pronto se tornaron en amenazas. LLegó, por edad, a sentir el calor de los últimos rescoldos del Romanticismo (a Delacroix nunca lo retiró de su panteón particular) y asistió como un invitado algo incrédulo al nacimiento del Impresionismo, con cuyos artistas compartió exposición en 1886 pero nunca sus principios. Él era un raro, un artista aparte.
Vio y sintió en carne propia las novedosas consecuencias de una Francia, de una Europa en trance de industrialización. Esa Europa que acortaba distancias y rebajaba costes y atiborraba las ciudades de campesinos aturdidos por medio de la máquina de vapor. Un país y un continente en intenso proceso de reformas y, por consiguiente, sin un sistema de imágenes todavía definido.
Redon eligió como título para su primer album de litografías el tan evocador como significativo Dans le Rêve. Recordemos que el poeta simbolista Gustave Kahn, compatriota y contemporáneo de nuestro pintor, había advertido al referirse a la nueva clase social que se estaba desarrollando que "se nota demasiado que estas gentes solamente se mueven para buscar sus recursos, y la fuente de los sueños se seca". Como él, Redon sabía que las aspiraciones profundas de los hombres sólo pueden saciarse, precisamente, en "la fuente de los sueños".
En sus litografías, carboncillos y pinturas Redon no deja nunca de explorar un mundo de sombras, turbio y poéticamente alucinado. Un mundo nacido de su imaginación y nutrido de las proteínas y sales minerales de gentes como Baudelaire, Poe o el mismo Darwin.
Para él, como para toda esa pléyade de exquisitos raros entre los que destacan Huysmans, Verhaeren, Böcklin o Hawkins, fueron las luces de un vasto crepúsculo -y no las de ninguna aurora- las que iluminaron su imaginación y supieron dar forma a su angustia existencial.
En aquella crisis total de fin de siglo no sólo sufrieron bajas muchos contenidos sino también las formas periclitaron. Entre aquellas ruinas Odilon Redon fue levantando obsesivamente una iconografía única y excepcional salpicada de esferas, ojos, soles negros, ángeles caídos, monstruos y mártires y místicos como Buda o Cristo.

Como dijera Des Esseintes, héroe de héroes simbolistas, sobre el compromiso del arte, Odilon Redon, mejor que ningún otro artista de su generación, dio "voz a las neurosis de su tiempo y una forma a la angustia".

martes, 5 de julio de 2011

Un momento de Desánimo (con su permiso)

Es indiscutible que la mayoría de nosotros vive en ciudades cada vez más grandes y desordenadas y se preocupa y gasta su dinero en cosas como cosméticos, coches, aparatos tecnológicos o moda. Escasean por donde mires las evidencias, después de más de treinta siglos de civilización y cultura, de que nuestra  inteligencia individual haya aumentado a lo largo de la Historia. Y todo esto empieza a ser un poco ya demasiado desalentador. Me pregunto si no nos faltará el tiempo suficiente para poder reaccionar como especie. Y ustedes perdonen el momento de debilidad...

lunes, 4 de julio de 2011

Madonna, la diosa mecánica

Madonna  es la destilación pop más consumada del mito de la Megamáquina (en este sentido, remito al libro clásico de Lewis Mumford).
Una artista de la música popular que aspira a la excelencia y la exactitud en la elaboración, producción, distribución y venta de su producto. Asesorada, sin duda, por los mejores publicistas, sociólogos de masas y oteadores de tendencias culturales del siempre incierto futuro, sabe que la humanidad siente una irresistible fascinación por las máquinas hiperdisciplinadas y los cuerpos superentrenados.


Sabedora de que le ha tocado jugar el papel de cerebro divinizado y dirigente se ha empleado a conciencia hasta conseguir hacernos creer que reúne todos los méritos para llevar las riendas del nuevo ejército de capataces que adiestra y domina sin dar cabida al más mínimo error o desmayo.
Madonna o Faraona de un ejército de autómatas programados de movimientos perfectamente sincronizados que proyecta en su actuación un anhelo de comunión universal en la masa espectadora, a la que deja como encantada en una suerte de limbo sensitivo muy parecido al  rapto sublime y momentáneo del espíritu.
Madonna de la humanidad que seduce y hechiza por medio de batallones de atractivos jóvenes (los nuevos espartanos) siempre en formaciones extremadamente disciplinadas, de una exactitud de movimientos  inaudita y, sobre todo, temerosos del latigazo inclemente de la diosa que puede castigar y torturar a la menor equivocación.
Madonna ofrece el más fascinante y perfecto espectáculo de la Megamáquina de nuestro tiempo. Por eso se la venera como a la nueva diosa popular de nuestra época. Aunque en el horizonte empiezan a vislumbrarse otras alternativas... Esperemos que, al menos, sigan siendo tan fascinantes como ella.