Follow by Email

sábado, 29 de junio de 2013

El Bosque de los Sueños de Deva Manfredo

Me ocurre con las esculturas de Deva Manfredo lo que a menudo siento ante el arte puramente gestual: la falta (a veces, aparente) de análisis, planificación y ensayo me obstaculiza -como una molesta interferencia- la adecuada recepción del disfrute de la obra. No digo que el arte de Deva Manfredo sea puramente gestual, es más, creo que no lo es en absoluto. Digo que ante sus composiciones pétreas tengo la impresión que me acompaña cuando veo, por ejemplo, una pintura de Tàpies: en cualquier momento creo que voy a descubrir la impostura. Aunque, en honor a la verdad, tengo que reconocer  que con Tàpies casi siempre la descubro.
Mandala, D Manfredo

Conocí la obra de este artista alemán en Italia, paseando por una especie de museo personal al aire libre que Manfredo ha llamado Selva di Sogno, muy cerca de Casole d´Elsa, en la provincia toscana de Siena. Por lo visto hace más de 25 años que este escultor viene construyéndose aquí su propio mundo, piedra a piedra, dentro de los límites de una frondosa finca de cultivo. El paseo del visitante está salpicado de figuras antropomórficas que parecen saludarle recién salidas de la tierra, de mandalas como vistosos mosaicos o tapices de cantos rodados y guijarros, de altares y templos y ciudades misteriosas y diminutas en precarios equilibrios, de árboles colonizados por serpentinas de piedras en altura, en fin, todo tocado por la gracia de un cierto hippismo trascendente puesto bajo la advocación de una figura tutelar como Hamish Fulton (el artista peregrino) para quien estar en la naturaleza es una especie de experiencia religiosa directa y sencilla.
torres, D Manfredo
Lo que hace Manfredo es subrayar artísticamente la naturaleza y señalarla como lugar ideal de meditación. Y para ello, efectivamente, la piedra, cuidadosamente elegida y combinada, es perfecta. Sólida, silenciosa, noble, paciente, viva pero inerte, la piedra se deja querer por la vista, el tacto, el gusto y hasta el olfato. Manfredo lo sabe porque quizá lo ha vivido y aunque sólo sea por eso -y porque no la violenta ni la talla- merece la pena adentrarse en su bosque.

martes, 25 de junio de 2013

Pulmones del Arte en la Toscana

De las muchas delicias que la Toscana alberga hoy quiero destacar sus parques de arte. De todas las regiones europeas que conozco es, sin duda, la Toscana la que cuenta con un mayor número de parques y fincas de recreo dedicadas al arte contemporáneo. Andalucía, en donde vivo, cuatro veces más extensa que la región italiana, suma, que yo sepa, solamente dos áreas que puedan compararse.


Os propongo, a través de este precioso vídeo dirigido por Matteo Fritelli, un viaje por esos lugares donde los artistas han sido invitados a medirse con la naturaleza para encontrar el modo de articular su obra en consonancia  con el medio circundante. Creo que el vídeo logra reproducir bastante bien la sensación de experiencia directa de los distintos parques.
Vais a ver obras de, entre otros, Nam June Paik, Niki de Saint Phalle, Pistoletto, Mauro Staccioli o Paul Fuchs. Pero personalmente quiero destacar dos: la bellísima flor abierta de Remo Salvadori para el Castello di Santa Maria Novella y las líricas ánforas aéreas de Franz Stahler del Centro d´Arte La Loggia.

jueves, 20 de junio de 2013

Importancia de Giotto



Entre las postrimerías del siglo XII y los albores del XIII Dante Alighieri conforma la lengua de los italianos. Echa mano, para ello, del latín universitario y eclesiástico y lo macera con el fermento vivo del toscano, una lengua vulgar a la que añade algunos términos de otras lenguas romances. El resultado de todo ese mejunje es el actual italiano. 
Pues bien, se da la circunstancia de que por esos mismos años Giotto di Bondone hace algo parecido en la pintura. Gracias al descubrimiento del naturalismo y a la conciencia del espacio calculable inventa la que será durante siglos nuestra lengua figurativa. La misma que luego desarrollarán progresivamente hasta la perfección artistas como Masaccio, Piero della Francesca, Leonardo o Tiziano.
Adoración de los Magos, Giotto

Estos dos fenómenos importantísimos ocurrieron, como acabamos de decir, casi a la vez y en un espacio físico muy delimitado: la Toscana italiana entre los siglos XII y XIII.
Para dicha eterna de los italianos fue precisamente Giotto quien se dio cuenta mejor que nadie de lo que el arte bizantino guardaba en su interior y que estaba aun por explotar: la comprensión correcta del volumen, los tanteos de la perspectiva y la debida atención a los detalles realistas. Sin embargo, convendría recordar que en la verdadera historia, y mucho menos en la historia que compete a las producciones artísticas, no existen capítulos totalmente nuevos ni creadores que creen “ex novo”. Por tanto, no tiene por qué menoscabarse la importancia de Giotto si subrayamos que sus métodos deben mucho a los maestros bizantinos y sus búsquedas y rudimentarias perspectivas a los escultores de las grandes catedrales góticas. Él quizá pudo ser el que mejor las supo aplicar a la pintura mural con conciencia de artista.
San Francisco y los pájaros, Giotto

jueves, 13 de junio de 2013

Leer o Declamar

Como cualquier persona cultivada sabe, leer en voz alta y declamar no es lo mismo. Mientras que el ejercicio de lectura en voz alta concierta con una expresión moderada, la declamación parece pedir la impostura de voz y una acústica elevada.
Amigo de la gesticulación el declamador olvida los matices en aras del efecto. A la poesía de Bécquer, por ejemplo, le basta con ser leída en voz alta (no demasiado, incluso). En cambio, la de Espronceda, poeta de considerables recursos, prospera convenientemente en la declamación. 
Ocurre lo mismo en cualquiera de las otras artes. Así, en pintura, por no salir del XIX, Manet nos habla en voz alta mientras que Cabanel declama.
Olimpia, Manet.
Venus, Cabanel.

miércoles, 12 de junio de 2013

Tiziano, il pittore

A menudo en las obras de los más grandes artistas palpita el espíritu de otro arte. Así, Miguel Ángel pinta como un escultor, Rafael como un arquitecto, Giorgione como un músico, Tintoretto como un escenógrafo... Pero Tiziano pinta como un pintor.
Autorretrato, Tiziano

viernes, 7 de junio de 2013

Teatro Autobiográfico

Soy un contumaz lector de autobiografías y después de largos años de ejercicio puedo afirmar que la práctica totalidad del género ha sido escrito o bien por neuróticos que están siempre a la defensiva o bien por egocéntricos enfermizos para los que el mundo es un mero satélite de su personalidad.



Aunque también es cierto que alguno hay con un espíritu tan puntilloso e historiográfico que pretende poner en orden el más leve aleteo de una mosca antes de quedar su suerte para siempre en mano ajena.
Y en los tres casos ¡oh fatalidad! has, como lector, de saber tratar con un sinfín de automentiras y autoindulgencias. 
Es por ello que no existe autobiografía alguna que no esté debidamente autorizada por su propio autobiógrafo. 

miércoles, 5 de junio de 2013

Preguntas Incómodas

1. ¿Cuántos autores hay verdaderamente entre los artistas?
Recuerda que autor significa creador y contéstate tú mismo.

2. ¿Qué es lo que hace al artista?
No lo hace el contacto con el arte  ni siquiera sus propias obras, sino el sentido, el conocimiento y el instinto.

3. ¿Por qué la fama actual de tanto artista?
Porque la necesidad social de entretenimiento y evasión hace que cualquier ocurrencia audiovisual ampliamente comentada por la crítica de arte pase a ser arte.

Friedrich, autorretrato
4. ¿Para qué sirve la crítica de arte?
Suele decirse que el fin de la crítica de arte es formar al público interesado en el arte. Sin embargo, quien quiera estar formado se ha de formar a sí mismo. Esto es incómodo, pero irremediable.

5. ¿Cómo distinguir al arte del sucedáneo?
Obsérvate a ti mismo y calibra la diferencia que se produce entre el temblor de espíritu y el simple cosquilleo de los sentidos.