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viernes, 2 de septiembre de 2016

Newmann College, Melbourne. Burley Griffin & Marion Mahony, 1915-18


De Burley Griffin y Marion Mahony no puede decirse que sean, en verdad, epígonos de Wright sino dos jóvenes arquitectos que se enfrentaron a sus primeros proyectos como contratados en el estudio que Wright mantuvo en Oak Park. Bajo su paraguas trabajaron hasta que, en el caso de Griffin, unas desavenencias profesionales motivaron su marcha en 1905. Ella siguió trabajando allí unos años más como proyectista y dibujante de Wright, la mejor que tuvo nunca. De ella ,por ejemplo, son algunos de los diseños para chimeneas y mobiliario más característicos de las casas del Wright de los primeros años del siglo XX.


En 1911 deciden casarse y desde ese momento forman una pareja, también en lo profesional, que muy pronto ve alcanzado el éxito. Su consagración llegará justo al año siguiente, 1912, cuando ganan el concurso público para diseñar la nueva capital de Australia, Camberra[1]. Ese encargo les obliga a trasladarse de Estados Unidos a Australia en donde terminarán estableciéndose por más de 20 años. Muy pronto tal colosal proyecto –concebido a la manera de las entonces tan de moda “ciudades jardín”- se convertirá en un calvario de frustraciones: retrasos continuados en las obras, obstáculos burocráticos y políticos de toda condición y, para colmo, una drástica reducción del presupuesto por culpa de los gastos originados por la 1ª Guerra Mundial que obliga a reducir notablemente el alcance y la escala de todo el proyecto.
Mientras bregaban con tales calamidades recibieron el encargo de la Universidad Católica de Melbourne de ampliar su campus con un nuevo edificio, el Newmann College, su mejor obra en dicha ciudad junto con el famoso Teatro Capitol. Lo primero que debe decirse del complejo universitario es que representó un desafío directo a los modelos estilísticos vigentes hasta el momento para ese tipo de edificaciones y que respondían a la potente tradición de Oxford y Cambridge. Griffin y Mahony quisieron dar una respuesta distinta a la clásica idea de combinar la educación superior con el ejercicio de la fe religiosa.
Todo el conjunto se concibe en forma de L que, comparada con la planificación de los otros tres colegios aledaños, resulta extremadamente atractiva y funcional. Dos largas alas dedicadas a residencia de estudiantes conectan tres edificios comunales: el comedor bajo la cúpula central y dos bloques en los extremos de cada ala destinados a la enseñanza y el recreo de los estudiantes. Aunque con el paso del tiempo ha habido cambios con respecto a las funciones para las que fueron concebidos ciertos espacios y necesidades posteriores han obligado a ampliar algunas zonas residenciales, el tejido constructivo ideado por el matrimonio Griffin sigue aún reconociéndose.
Corredor de la primera planta

En cuanto a la cúpula, el elemento más icónico de todo el conjunto, decir que el hormigón armado que la sostiene se concibió originalmente enlucido en cemento. Y solo en los años 30 la parte exterior se enfundó en planchas de cobre. Durante la construcción de la misma, Griffin patentó un novedoso sistema para la construcción de paredes con baldosas de hormigón atornilladas al que llamó “knitlock”, cuyo origen probablemente haya que buscarlo en otro sistema parecido anterior ideado por el ingeniero francés Rémy-Jean-Paul Cottançin.

interior del comedor bajo la cúpula central





[1] Como dato curioso, señalar que Eliel Saarinen quedó finalista en dicho concurso, justo por detrás del proyecto ganador.

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